jueves, 4 de agosto de 2011

LA ÉTICA Y LA ESPECULACIÒN

¿Qué problema ético causan las ingentes y cuantiosas sumas de capital que se mueven de un lugar a otro en el mundo buscando los máximos rendimientos?




La economía tiene, ciertamente, unas leyes propias y una legítima autonomía. Pero tiene una función social y el desarrollo económico nunca es un fin en sí mismo y ha de ir acompañado siempre de la responsabilidad social. Porque cuando se piensa que se puede mantener un desarrollo descontrolado, lo que suele ocurrir es que se llega a un callejón sin más salida que las tensiones sociales y los enfrentamientos entre las personas y grupos sociales.



No podemos ignorar el hecho de que hasta los alimentos se han convertido en objeto de especulación, o están ligados a la marcha de un mercado financiero que, sin reglas claras y carente de principios morales, se rige solo por el objetivo del beneficio.



El especulador se caracteriza por el deseo de conseguir grandes rendimientos con inversiones a corto plazo. Va moviendo sus capitales de un lugar a otro en busca siempre del interés más alto, con la mínima inversión y en el menor tiempo posible. Nada de inversiones productivas a largo plazo. Nada de inmovilizar capitales que exijan años para dar dividendos y beneficios. Si no hay un retorno rápido y amplio se mueve el capital hacia otro producto que lo de o al menos lo prometa.



Los capitales golondrinos son un tipo de inversión de cartera de tipo especulativa “dado que únicamente busca el mejor rendimiento sin considerar el mal que puede ocasionar si se mueve rápidamente de un lugar a otro”. Se le llama capital “golondrino” dado que no busca permanecer, sino regresar a su lugar de origen en un plazo muy corto Un país con permanente déficit en cuenta corriente es candidato fuerte a devaluaciones de la moneda, en cambio si posee superávit, es candidato a reevaluar la moneda. La entrada de capital especulativo produce un aumento en la oferta de divisa extranjera, lo que ocasiona su apreciación, esto encarece las exportaciones del país y produce entonces una disminución en la inversión real interna en bienes de capital y existencias, lo que aumenta el desempleo de factores productivos.





El gran problema que esto crea es que las inversiones no especulativas, es decir, las productivas, se ven desprovistas de los recursos necesarios para seguir funcionando, no hay créditos, no hay inversiones y, por tanto, la economía productiva se hunde por falta de financiación. Esos recursos tan necesarios han sido desviados hacia la economía especulativa que se vuelve cada vez más peligrosa y arriesgada ante el deseo de conseguir los mejores beneficios al plazo lo más corto posible. Todos los economistas coinciden en afirmar que una economía basada en la especulación fracasa de forma inevitable. Lo estamos viviendo en carne propia.



http://www.monografias.com/trabajos-pdf4/lavado-dinero-y-capital-golondrino/lavado-dinero-y-capital-golondrino.pdf.

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